Septiembre lleva apenas unos días y de pronto medio internet quiere cerrar ciclos, empezar algo nuevo o volver a hablarle a esa persona que juró superar hace meses. Obvio, TikTok ya encontró una explicación: the September Theory.
La idea es bastante sencilla. Según el trend, septiembre funciona como una especie de segundo Año Nuevo sentimental. Se acaba el verano, regresan las rutinas y algo en tu cabeza dice: ok, ya estuvo bueno. O arreglas eso que traes arrastrando… o por fin lo mandas al archivo.
Entonces, ¿septiembre sí nos mueve el tapete?
La teoría anda circulando en redes y varios medios de estilo de vida la han retomado como una temporada de reencuentros, nuevos crushes y decisiones amorosas. Suena bonito. También suena sospechosamente conveniente si justo tu ex acaba de mandarte un “hola, ¿cómo has estado?”.
Septiembre puede explicar el timing, pero decidir si vuelves, cortas o respondes sigue siendo completamente asunto tuyo.
Pero antes de culpar al universo por ese mensaje, hay una explicación bastante menos mística. Investigadores han estudiado algo llamado fresh start effect: solemos sentir más ganas de cambiar hábitos o retomar metas cuando aparece un punto que mentalmente divide una etapa de otra. Puede ser Año Nuevo, un cumpleaños, el inicio de una semana, de un mes o de un semestre.

O sea, septiembre no necesariamente está conspirando para devolverte a tu casi algo. Pero sí llega con varios marcadores de reinicio: vuelta a clases, regreso a rutinas, cierre del verano y esa sensación medio incómoda de que el año ya va bastante avanzado.
No todo es culpa de TikTok
Y ahí la September Theory se vuelve más interesante. No porque prediga quién va a regresar a tu vida, sino porque puede ponerle nombre a algo bastante común: esas ganas repentinas de revisar qué quieres conservar antes de entrar a la recta final del año.
Entonces, si últimamente te dieron ganas de cortar, volver, mandar mensaje o desaparecer de una situación que lleva meses en “a ver qué pasa”, quizá no sea Mercurio, septiembre ni una señal del destino. A lo mejor simplemente llegaste al punto en el que ya te cansaste de seguir dejando la decisión para después.
Y si tu ex sí reapareció… bueno. La teoría puede explicar el timing. Responderle ya es otra historia.
Fuentes: Cosmopolitan México y el estudio The Fresh Start Effect, publicado en Management Science.